Charla Coloquio con el escritor, columnista y Catedrático de fisiología Rafaél Alonso Solís

Madrid, a jueves 1 de junio de 2017
El pasado martes, 30 de mayo de 2017 se realizó la esperada Charla Coloquio con el escritor, columnista y catedrático de Fisiología Rafael Alonso Solís, en el Auditorio del Centro de Prensa Internacional, Sede Oficial de la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE.
Foto: Jorge Rosenvinge.

La charla y posterior coloquio giró, principalmente, en torno a las reflexiones de Rafael Alonso Solís sobre la vida, el amor y la muerte, recogidas en su libro El Canto de la Raposa.
Y hubo tiempo después, en el cava se sirvió seguidamente, para continuar la misma.
“Una obra arriesgada, rigurosa y sorprendente, escrito por una mentalidad científica”, en expresión del crítico literario Pascual Izquierdo.
No en vano el autor es catedrático de la Ciencia, que tiene por objeto, el estudio de las funciones de los seres orgánicos, que hace uso de una narrativa espléndida, directa y coloquial, y mantiene una visión crítica de la realidad, no exenta de grandes dosis irónicas, de su compromiso vital con los más desprotegidos.
Y mantiene unos territorios perfectamente delimitados para la intriga y para mantener al lector expectante mediante el suministro dosificado de informaciones y datos que le enganchan desde la primera línea hasta la última, hasta conducirle a un final inesperado, que nunca es lo que parece.
Así el crítico literario Emilio Pascual nos dice certero: “hay que aguardar a las últimas páginas del libro, para tener una experiencia semejante a la que vivimos en El Golpe, la magnífica película del estadounidense George Roy Hill, cuando supimos con sorpresa quién era realmente Salino”.
Foto: Jorge Rosenvinge.
Una charla magnífica, en la que se habló de sus múltiples conocimientos, de sus obsesiones, de su tránsito por la vida, del descubrimiento del mundo exterior, de la realidad frente a la ficción, de la adaptación a los nuevos tiempos y de la trastienda de la vida.
En la que, como en su novela, Rafael Alonso Solís, hizo gala de su soberbia capacidad para adjetivar, narrar situaciones, no en vano ha sido Premio Ciudad Santa Cruz de Tenerife de Narrativa, Premio de Relatos y Premio Julio Cortázar de Relato Breve. Además, de un sentido del humor espléndido de escritor comprometido y de mucha exigencia consigo mismo.
El inicio de su novela, motivo y arranque de la Charla Coloquio, fue de sobra elocuente: “Nací cuando el siglo veinte dibujaba sus ultimas décadas, a finales del verano, en esa época en que el sol sofoca las conciencias y aviva el resto de los fuegos, el mismo día, casi a la misma hora y el mismo mes, en que mi padre, un año mas tarde y por tenebrosa coincidencia, se diera un tajo en la garganta llenando la habitación de sangre y de baba pegajosa”.
Foto: Jorge Rosenvinge.

La diferencia enorme entre disputar el poder y trabajar desde la clandestinidad

Madrid. Jueves 18 de mayo de 2017
“El día  que conseguí  subir a Suarez a la columna y cuando metí a Carrillo en la alcantarilla,   conseguí  expresar de un modo sencillo la  diferencia enorme que había entre disputar el poder y trabajar desde la clandestinidad”.
“Y aún conservo, en mis fosas nasales, el olor de las galletas de Aguilar de Campoo  en donde pasé mi infancia. Y todavía guardo en mi retina la visión   del Monasterio de Santa María la Real  de Aguilar de Campoo, el llamado Convento Caído, hecho unos zorros, abandonado, medio destruido, en donde jugaba de niño y que me empujó a ser arquitecto, mi gran pasión.”
“Y nunca olvidaré a aquellos deportistas que  Cronos dibujaba en el diario Marca, trazando líneas sinuosas como alambres, que fueron la causa de mi afición  al arte de la caricatura.”
“Y el gran honor que me supuso recibir el Premio Mingote,  a toda una carrera profesional. Y cuando el pasado 27 de febrero, el presidente del Gobierno me impuso la banda de la Gran  Cruz de la Orden de  Alfonso  X El Sabio. En donde, mi única preocupación,  era el salvar los varios escalones que me conducían a la tarima en donde estaba situado el atril y agarrarme bien  a  la barandilla para no caerme. Y en dónde tenía que ponerme y en el cómo tenía que levantar la cabeza y el brazo para no perder mi compostura y facilitarle las cosas a don Mariano Rajoy”.

Foto: Jorge Rosenvinge.

Estas y entre otras muchas cosas, afirmó ayer miércoles,  17 de mayo,  el arquitecto, escritor,  dibujante y humorista gráfico  José María Pérez González,  más conocido como Peridis, puesto que con nombre tan poco llamativo ni iría a ninguna parte,  en la distendida y amigable Charla Coloquio organizada por la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE,  en el Auditorio del Centro de Prensa Internacional, donde tiene su Sede Social  europea.
Los periodistas Jesús de la Serna y Juan Luis Cebrián, le dieron la oportunidad a Peridis. Primero en el diario Informaciones  y luego  ayudándole a coger el tren del diario El País, un futuro periódico liberal progresista, que anunciaba su salida. Y en el primer número del diario El País publicó una viñeta del Ministro de Exteriores del Gobierno de Arias Navarro, al que tan solo le faltaba el llorar, como cuando era televisado en directo.
Charla Coloquio con Peridis entre el presidente de la APGE y el numeroso público asistente, que se inició a las 13:00 del pasado miércoles día 27 de mayo y se cerró con un cava y un aperitivo por gentileza de la APGE.
Charla que se podrá leer en detalle en el Anuario de 2017 de la APGE, que editará,  a finales de año, la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos.
Charla Coloquio, de libre acceso al público, que forma parte de la permanente y variada programación  de actividades de carácter cultural, social, de promoción y formación, y de interés público viene desarrollando la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos para conectar con los ciudadanos, hacerse oír y tener un peso específico en la sociedad, que puedan propiciar cambios y mejoras en la comunicación.
Actividades de interés público, a las que se puede asistir libremente, hasta completar el aforo, tan solo facilitándonos la dirección del correo electrónico a: apge@apge.org o por correo ordinario.

Foto: Jorge Rosenvinge.