Tip y Coll. Veinticinco años de humor, en la Conmemoración del Cincuenta Aniversario de una pareja humorista irrepetible

Madrid, miércoles 29 de noviembre de 2017

En el Año del Humor, el miércoles 29 de noviembre de 2017,  con motivo de la Conmemoración del Cincuenta Aniversario de la formación de la mítica pareja humorística irrepetible de Tip y Coll, en el Auditorio del Centro de Prensa Internacional, la Asociación de Periodistas gráficos Europeos APGE celebró una memorable mesa coloquio y la proyección de un video de dos locos maravillosos del absurdo que actuaban todas las noches en un mítico local de la calle Xifré y acaparaban todos los platós de televisión.

Fotografía: Manuel Lafuente

Homenaje que contó con la presencia de su mujer Matilde y que contó con la participación de dos de sus hijos: Marta y Mario, además del presidente de la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE que moderó el posterior coloquio con los asistentes.

Y de la que publicamos la intervención integra de Mario Coll, escritor y psicoanalista. Hijo primogénito de José Luis Coll en la mesa redonda celebrada en el Auditorio de la APGE.

Fotografía: Manuel Lafuente

“Siempre es agradable ver que se acuerdan del padre de uno sin tirar de la cadena después. Así que, sinceramente, es de agradecer que en distintos medios y la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos que preside mi amigo Roberto Cerecedo, que mantuvo una estrecha relación con mi padre,  se hayan acordado del 50 aniversario del debut profesional de Tip y Coll.

Por casualidades de la vida, José Luis era mi padre; nunca los dos, quiero decir, Tip y Coll, como a veces me han llegado a preguntar en algún medio y que, como es bien sabido, es algo práctica y genéticamente imposible.

Allá por el otoño de 1967, en el hotel Aránzazu de Bilbao, se estrenaron como dúo humorístico dos amigos de tapas y chateos por los bares de soportales en el Madrid de los Austrias.

Eran tiempos difíciles. Ambos aguardaban agazapados en Radio Nacional a saltar sobre la pieza de caza que saliese y les permitiera comer. Mi padre escribía o representaba guiones para dicha Radio y Tip ya era conocido en el mundo radiofónico por haber hecho pareja con Top (humorística, se entiende). Eran los años en que se había transitado de la cartilla de racionamiento a la escasez de todo que venía a ser poco más o menos lo mismo; de las radios de galena que se conectaban al oído con un pequeño auricular –como ahora con los móviles– pero más rústico. Recuerdo que mi padre solía contar cómo mucho antes de conocer a Tip pegaba la oreja a la radio a la hora exacta para escuchar a Tip y Top en las frías noches conquenses.

Después vendrían los años compartidos en pensiones con escalones crujientes en las calles de Montera y Arenal, impregnadas con olor a repollo y cocido todos los días.

Decía que era una época en que compartía todo, todo, con Tip menos el momento de hacer hijos, y que Tip en eso nunca colaboró con él. Y yo le creo.

Era un mundo en blanco y negro para muchos; por eso había una razón más para reír o reírse de todo comenzando por uno mismo. Así que se emparejaron y funcionó. De las salas de fiesta pasaron a la televisión y entraron en todos los hogares españoles a las horas de mayor audiencia, convirtiéndose en parte incuestionable del crecimiento de varias generaciones. Tip, alto y esperpéntico, con salidas siempre imprevisibles, pero que arrastraban inevitablemente a la carcajada. Coll, llevando el contrapunto serio y aparentemente sensato, pero dando siempre una réplica en realidad tan absurda como la de su compañero cómplice y ambos capaces de provocar las risas de los auditorios más difíciles.

Algunos intelectuales franceses, con André Breton a la cabeza, como Ionesco, Samuel Beckett, Roland Topor, Fernando Arrabal y otros escritores reflexionaron sobre el humor surrealista. Y han pasado a la historia literaria por las extravagantes situaciones y paradójicos personajes creados. Pero un tufillo de incredulidad me dice que algo no está bien perfilado del todo cuando tienen que explicar lo que tiene gracia cuando yo no lo veo.

Como castellano-manchego que soy, pienso que algo tiene gracia o no la tiene, y no hay más, y Tip y Coll la tenían a raudales, usando el lenguaje como un gran tobogán en un parque acuático en el que en vez de agua había palabras.

Tampoco la grosería, la ironía ofensiva, la vulgaridad, la simpleza imitativa o la burla cruel eran parte de su ADN para ejercer su humor. Es verdad que en ocasiones dieron bofetadas a algunos políticos, pero con elegancia. Diría que eran bofetadas con flores.

A veces me han preguntado cuál era el secreto de su química, el aceite con el que engrasaban la maquinaria siempre tan prolíficamente productiva. Y creo que, si había alguno, se debía a cuatro factores fundamentales: uno era el hambre que habían compartido –que había sido mucha– y a la que lógicamente no querían volver, y eso une bastante; el segundo factor era el evidente talento natural que se realimentaba mutuamente y que es inútil tratar de comprender, y al que no hay que darle más vueltas; el tercer factor y no menos fundamental, el país que les tocó vivir y que, por lo que parece en ciertos aspectos absurdos, tampoco parece haber cambiado tanto. Y el cuarto, no cabe duda, fue el apoyo incondicional –en el caso de Coll– de su mujer, que a la sazón y casualmente resultó ser mi madre. Difícilmente se sostienen ciertas trayectorias asediadas constantemente por múltiples peligros y trampas si no hay alguien que está a tu lado pase lo que pase.

Tip era un señor de derechas, pero de derechas derechas; tan de derechas que una vez le oí decir que con tal de no ladearse a la izquierda se mantenía siempre erguido no fuera a estropearse. Mi padre en cambio, es cosa sabida, tenía su simpatía por la izquierda moderada. Y sin embargo aguantaron juntos profesionalmente más de 25 largos años, que se dice pronto; queriéndose e irritándose mutuamente mucho a veces, que es lo que pasa cuando se quiere la gente también mucho, pero siempre, siempre, haciendo las paces sinceramente.

Tip y Coll fueron un símbolo de convivencia en plena y difícil transición política española, por la sencilla razón de que usaron las palabras, retorcieron las palabras, estrujaron las palabras, jugaron hasta la extenuación con las palabras, provocando así la mejor comunicación posible entre los seres humanos: la que les hace reír”

Mario Coll, escritor y psicoanalista. Hijo primogénito de José Luis Coll

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En el humor, la clave del ingenio

Madrid, viernes 17 de noviembre de 2017

En el Año del Humor, a mediodía de ayer, del jueves 16 de noviembre de 2017,  los editorialistas gráficos Julio Rey y José Gallego, más conocidos por  Gallego y Rey, en una distendida y amigable charla coloquio sobre EL HUMOR DE LOS ESPAÑOLES en el Auditorio del Centro de Prensa Internacional, organizada por la Asociación de Periodistas gráficos Europeos APGE,  afirmaron certeros,  que  la clave del humor  está en el ingenio.
Fotografía: Jorge Rosenvinge.

Además, hubo ocasión para debatir y  dar un repaso a su dilatada y fructífera carrera profesional con el público asistente, no sin algún que otro sobresalto, de dos madrileños que nacieron el mismo año y  se conocieron  en la redacción del mítico Diario 16.
En el año 1985 formaron pareja humorística, contaron, en torno a  una serie de humor gráfico  que llamaron: 16 Rue de Pecesbarba basada en el conocido cómics de Ibáñez: 13 Rue del Percebe. El uno encargándose de los guiones y el otro de los dibujos.Una tira humorística que incluía el edificio del Congreso de Diputados en donde se podía ver varias caricaturas de notables personajes políticos como Felipe González , Manuel Fraga, Adolfo Suarez, Santiago Carrillo, Alfonso Guerra o los sindicalistas Nicolás Redondo y Marcelino Camacho. Y la tira tuvo tal repercusión, que el fabricante de jugetes catalán Tomás Fanjul creó y comercializó unos muñequitos de PVC basados en estos personajes con el nombre de los Monclis, diminutivo de la Moncloa, nombre que se le ocurrió a la mujer de Julio Rey.

Del mítico Diario 16 pasaron al diario El País, pero a los pocos meses y por discrepancias laborales, volvieron a Diario 16 y luego al diario El Mundo. Y desde entonces hasta hoy, son una de las firmas mas importantes del panorama humorístico europeo.

Foto: Santiago Esteban

Charla Coloquio con el escritor, columnista y Catedrático de fisiología Rafaél Alonso Solís

Madrid, a jueves 1 de junio de 2017
El pasado martes, 30 de mayo de 2017 se realizó la esperada Charla Coloquio con el escritor, columnista y catedrático de Fisiología Rafael Alonso Solís, en el Auditorio del Centro de Prensa Internacional, Sede Oficial de la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE.
Foto: Jorge Rosenvinge.

La charla y posterior coloquio giró, principalmente, en torno a las reflexiones de Rafael Alonso Solís sobre la vida, el amor y la muerte, recogidas en su libro El Canto de la Raposa.
Y hubo tiempo después, en el cava se sirvió seguidamente, para continuar la misma.
“Una obra arriesgada, rigurosa y sorprendente, escrito por una mentalidad científica”, en expresión del crítico literario Pascual Izquierdo.
No en vano el autor es catedrático de la Ciencia, que tiene por objeto, el estudio de las funciones de los seres orgánicos, que hace uso de una narrativa espléndida, directa y coloquial, y mantiene una visión crítica de la realidad, no exenta de grandes dosis irónicas, de su compromiso vital con los más desprotegidos.
Y mantiene unos territorios perfectamente delimitados para la intriga y para mantener al lector expectante mediante el suministro dosificado de informaciones y datos que le enganchan desde la primera línea hasta la última, hasta conducirle a un final inesperado, que nunca es lo que parece.
Así el crítico literario Emilio Pascual nos dice certero: “hay que aguardar a las últimas páginas del libro, para tener una experiencia semejante a la que vivimos en El Golpe, la magnífica película del estadounidense George Roy Hill, cuando supimos con sorpresa quién era realmente Salino”.
Foto: Jorge Rosenvinge.
Una charla magnífica, en la que se habló de sus múltiples conocimientos, de sus obsesiones, de su tránsito por la vida, del descubrimiento del mundo exterior, de la realidad frente a la ficción, de la adaptación a los nuevos tiempos y de la trastienda de la vida.
En la que, como en su novela, Rafael Alonso Solís, hizo gala de su soberbia capacidad para adjetivar, narrar situaciones, no en vano ha sido Premio Ciudad Santa Cruz de Tenerife de Narrativa, Premio de Relatos y Premio Julio Cortázar de Relato Breve. Además, de un sentido del humor espléndido de escritor comprometido y de mucha exigencia consigo mismo.
El inicio de su novela, motivo y arranque de la Charla Coloquio, fue de sobra elocuente: “Nací cuando el siglo veinte dibujaba sus ultimas décadas, a finales del verano, en esa época en que el sol sofoca las conciencias y aviva el resto de los fuegos, el mismo día, casi a la misma hora y el mismo mes, en que mi padre, un año mas tarde y por tenebrosa coincidencia, se diera un tajo en la garganta llenando la habitación de sangre y de baba pegajosa”.
Foto: Jorge Rosenvinge.

La diferencia enorme entre disputar el poder y trabajar desde la clandestinidad

Madrid. Jueves 18 de mayo de 2017
“El día  que conseguí  subir a Suarez a la columna y cuando metí a Carrillo en la alcantarilla,   conseguí  expresar de un modo sencillo la  diferencia enorme que había entre disputar el poder y trabajar desde la clandestinidad”.
“Y aún conservo, en mis fosas nasales, el olor de las galletas de Aguilar de Campoo  en donde pasé mi infancia. Y todavía guardo en mi retina la visión   del Monasterio de Santa María la Real  de Aguilar de Campoo, el llamado Convento Caído, hecho unos zorros, abandonado, medio destruido, en donde jugaba de niño y que me empujó a ser arquitecto, mi gran pasión.”
“Y nunca olvidaré a aquellos deportistas que  Cronos dibujaba en el diario Marca, trazando líneas sinuosas como alambres, que fueron la causa de mi afición  al arte de la caricatura.”
“Y el gran honor que me supuso recibir el Premio Mingote,  a toda una carrera profesional. Y cuando el pasado 27 de febrero, el presidente del Gobierno me impuso la banda de la Gran  Cruz de la Orden de  Alfonso  X El Sabio. En donde, mi única preocupación,  era el salvar los varios escalones que me conducían a la tarima en donde estaba situado el atril y agarrarme bien  a  la barandilla para no caerme. Y en dónde tenía que ponerme y en el cómo tenía que levantar la cabeza y el brazo para no perder mi compostura y facilitarle las cosas a don Mariano Rajoy”.

Foto: Jorge Rosenvinge.

Estas y entre otras muchas cosas, afirmó ayer miércoles,  17 de mayo,  el arquitecto, escritor,  dibujante y humorista gráfico  José María Pérez González,  más conocido como Peridis, puesto que con nombre tan poco llamativo ni iría a ninguna parte,  en la distendida y amigable Charla Coloquio organizada por la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE,  en el Auditorio del Centro de Prensa Internacional, donde tiene su Sede Social  europea.
Los periodistas Jesús de la Serna y Juan Luis Cebrián, le dieron la oportunidad a Peridis. Primero en el diario Informaciones  y luego  ayudándole a coger el tren del diario El País, un futuro periódico liberal progresista, que anunciaba su salida. Y en el primer número del diario El País publicó una viñeta del Ministro de Exteriores del Gobierno de Arias Navarro, al que tan solo le faltaba el llorar, como cuando era televisado en directo.
Charla Coloquio con Peridis entre el presidente de la APGE y el numeroso público asistente, que se inició a las 13:00 del pasado miércoles día 27 de mayo y se cerró con un cava y un aperitivo por gentileza de la APGE.
Charla que se podrá leer en detalle en el Anuario de 2017 de la APGE, que editará,  a finales de año, la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos.
Charla Coloquio, de libre acceso al público, que forma parte de la permanente y variada programación  de actividades de carácter cultural, social, de promoción y formación, y de interés público viene desarrollando la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos para conectar con los ciudadanos, hacerse oír y tener un peso específico en la sociedad, que puedan propiciar cambios y mejoras en la comunicación.
Actividades de interés público, a las que se puede asistir libremente, hasta completar el aforo, tan solo facilitándonos la dirección del correo electrónico a: apge@apge.org o por correo ordinario.

Foto: Jorge Rosenvinge.

Homenaje a Basilio Martín Patino

Homenaje a Basilio Martín Patino

Foto: Jorge Rosenvinge.
Roberto Cerecedo, Pilar Doblada, Basilio Martín Patino, Juan Antonio Pérez Millán, Mirito Torreiro e  Ignacio Francia.
Auditorio Centro de Prensa Internacional 11:30 horas. Miércoles, 19 de octubre de 2016

Acto Homenaje de Reconocimiento a la figura de Basilio Martín Patino, guionista, documentalista, realizador, director de cine, con la proyección de su película Queridísimos Verdugos, Coloquio en torno a su figura y obra, y Recital del cantante  gallego Amancio Prada.

Foto: Jorge Rosenvinge.

La Sala  antes de la Proyección y Basilio viendo su película.

Proyección de su película Queridísimos Verdugos, que contó con la presencia del autor Basilio Martín Patino, acompañado de su mujer, Pilar Doblada y de destacadas personalidades del mundo del cine, de escritores, del mundo de la cultura y del periodismo.

Foto: Santiago Esteban. Foto: Jorge Rosenvinge.

Recital del cantante gallego Amancio Prada.

Y  Mesa Redonda en torno a la figura de Basilio, su obra y la película Queridísimos Verdugos.

Película, en la que Basilio Martín Patino hace una breve historia del garrote vil, a través de los tres últimos verdugos, o ejecutores de sentencias, como gustaban llamarse, que ejercieron su oficio en España que era el único método legal de la ejecución de la pena de muerte en España durante muchos siglos. En donde cada uno de los tres verdugos relata quien es, como llegó a desempeñar su trabajo, y sus experiencias ajusticiando. Ilustrada por dibujos y fotografías que van mostrando la evolución de la lúgubre ceremonia y por canciones que dan un contrapunto irónico y sarcástico.

Un alegato contra la pena de muerte. Y los relatos, por parte de los verdugos y de los abogados y psicólogos aparecen en la película, de algunas de sus ejecuciones y el contraste con su vida cotidiana, aporta un fino y talentoso humor negro.

Anuario de la APGE 2014-2015 y su editorial, por Roberto Cerecedo

El Anuario de la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos 2014-2015,  recoge en un amplio resumen las Actividades más destacadas del período 2014-2015.  Y  podrá recogerse un ejemplar  gratuitamente en la Sede de nuestra Asociación de lunes a viernes, en horario de 09:00 a 13:00 horas, a partir de la segunda quincena del mes de diciembre de 2015. Anuario que será presentado oficialmente en la Sala Briefing del Centro de Prensa Internacional, a las 12:00 horas del jueves 14 de enero de 2016. Siendo imprescindible solicitar invitación previamente a: apge@apge.org .

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